En los
últimos años ha aparecido una mentira histórica que algunos ya confunden por
verdad. Se trata de un presunto indulto del presidente mexicanos Benito Juárez
a favor de Maximiliano de Habsburgo. Ya sabemos que mitos históricos sobran. Se
duda, incluso, de la muerte de Hitler en Berlín y si en Bolivia no le hubieran
cortado las manos al Che Guevara para probar que estaba bien muerto, no
faltaría quien lo viera en el monte dirigiendo una guerrilla. En el caso de
Maximiliano, la teoría del supuesto indulto se cae por todos lados. Empezando
porque el enfermizo emperador habría muerto, de ser cierto lo del indulto, de
104 años. Pero sin necesidad de repasar los libros de historia letra por letra
para encontrar pistas que nos lleven a una verdad, con unas cuantas imágenes se puede
ver que esa ya muy famosa y para algunos sólida teoría es falsa.
Según
el dueño de la teoría, un salvadoreño llamado Rolando Deneke, Maximiliano
escapó a El Salvador y vivió allí hasta su muerte en 1936 con el nombre falso
de Justo Armas. Sin necesidad de hacer un análisis a conciencia, únicamente
véase la nariz de cada uno de los personajes, lo diferentes que son. Cualquiera
diría que la nariz cambia mucho con los años, que es natural la diferencia,
pero no es así.
Allí está
el exdictador cubano Fidel Castro. ¿Se ve una diferencia enorme en su nariz
como en el caso de Justo Armas y Maximiliano? No. La nariz es idéntica, sólo
que ha envejecido.
¿Qué
diferencia existe entre la nariz de Bush cuando era joven y como la tiene
actualmente? Ninguna, según se ve.
En el caso
de Clinton, pasa igual, su nariz es completamente idéntica, no cambia con los
años.
Ahora
veamos a McCain, de igual forma, aunque ha envejecido mucho, su nariz es casi
igual.
Franklin
Roosevelt tenía de joven una nariz muy similar a la de Maximiliano, delgada y
alargada. Con el paso de los años no experimentó casi ningún cambio, la nariz
del viejo presidente Roosevelt siguió igual, sólo envejecida.
Edward
Kennedy, ¿en qué cambió su nariz? No tiene ningún cambio, excepto la vejez.
La última.
Este personaje es Otón de Habsburgo, pariente de Maximiliano, sobrino biznieto,
para más señas. Murió no hace mucho, de casi 100 años, y se puede ver que su
nariz no cambió gran cosa desde que era niño.
Veamos
nuevamente las narices de Maximiliano y Justo Armas, son totalmente diferentes.
Otro aspecto a resaltar son las orejas. Armas era muy orejón, y
Maximiliano no. La teoría de Deneke, como puede comprobarse fácilmente a partir
de simples imágenes, es totalmente falsa.